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Diez lecciones de vocería de don Rodolfo Méndez Mata

Cuando he entrenado a un empresario o jerarca para su desempeño ante los medios y demás espacios de interacción pública, suelo pensar en las características de un buen vocero, casi como quien intenta encontrar una fórmula mágica e infalible. Sin embargo, cada actor político o empresarial, tiñe de su propia personalidad el ejercicio de la vocería, y es allí donde se vuelve importante analizar las condiciones de cada uno, potenciando sus pros y reduciendo sus contras.
Durante años he apoyado a distintos voceros en sus entrevistas, tanto en la preparación previa como en el análisis posterior, conforme a los resultados. Tras leer esta semana una muy buena entrevista ofrecida al periódico La Nación por el Ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, ante la suspensión de labores en Circunvalación norte, quise compartirles algunas valoraciones de lo que consideré un excelente desempeño, y cómo una crisis puede transformarse ante la opinión pública en una oportunidad.

1. Invaluable ganarse la confianza de su audiencia con hechos comprobados y una imagen favorable de entrada
Es bien conocido que don Rodolfo goza de valoraciones favorables a su gestión, al punto que la Cámara de Exportadores de Costa Rica (CADEXCO) lo eligió en el 2019 como funcionario público del año. Por tanto, se le juzgará con benevolencia, gracias al orgullo que experimenta la ciudadanía por la infraestructura vial que se ha construido en este periodo en que ha estado nuevamente al frente del MOPT. Su experiencia en esa misma cartera, así como las obras que se están concretando actualmente con él como jerarca, le ponen como una especie de mesías que vino a recuperar la infraestructura vial costarricense.

2. Asumir la responsabilidad del cargo, por ser infrecuente, y romper la expectativa de la audiencia que lo recibe bien
Hace varios años, asesorando una institución deportiva, me correspondió acceder a un mensaje de parte del capitán del equipo que jamás hubiera permitido de un vocero empresarial; porque contrario a lo que había sido para mi un hábito, pues siempre se busca una respuesta argumentada desde lo racional, quiso contestar completamente desde lo emocional .
En esta ocasión la respuesta de don Rodolfo tiene ambos componentes, y particularmente un matiz inesperado, cuando al preguntársele por el responsable de la paralización de los trabajos y contestar sin problema: “Yo tengo la responsabilidad”.

3. No responder aquello que no se sabe con certeza y comprometerse a indagar
Al tener a un periodista al frente, los voceros suelen incurrir en el lamentable error de querer tener todas las respuestas a sus consultas. Ahora bien, cuando se contesta sin tener certeza esta factura puede salir muy cara después, razón por la cual valido como ideal lo que él contestó: “No se lo puedo decir así de memoria, pero con mucho gusto lo verifico”.

4. Dar una respuesta oportuna, incide en la percepción y hace que deje de crecer la bola de nieve
Cuando se demora la aparición pública ante una crítica, esto afecta inmediatamente la percepción que se tenga para cuando se decide afrontar el cuestionamiento. La casi inmediatez con que fue respondida la consulta favoreció la percepción de lo que lamentablemente debía confirmar.

5. Mostrar interés
Ser el responsable y delegar en asesores el seguimiento podría ser juzgado de falta de interés, por el contrario, su respuesta fue: “Sucede que yo he estado participando de todo el proceso de relación con la Contraloría y, por lo tanto, me formo una opinión basada en lo que he experimentado, pero es hasta ahí donde voy a llegar y ese es mi comentario”.

6. Tener sentido de urgencia
Ante los errores y sus consecuencias, demorar en la búsqueda de su solución puede ser juzgado como anárquico, de allí que al responder: “La expectativa mía es que eso se solucione muy rápidamente” vaya directamente a calmar la ansiedad ante el hecho. Adiciono que en otros puntos de la entrevista se vuelve a destacar la necesidad de una solución rápida, y esto se contrapone a ocasiones en que los jerarcas demoran su salida ante la prensa.

7. Que la presión mediática no se manifieste en querer ofrecer soluciones mágicas
Su respuesta realista favorece que no se cobren facturas posteriores: “Uno no puede establecer una fecha. Uno sabe que ellos (la Contraloría) tienen, por un lado, la buena voluntad y, por otro lado, la necesidad de tramitar este asunto y tienen sus procedimientos”.

8. Responder de forma directa, sin dar pie a interpretaciones
Mostrarse dubitativo, queriendo ofrecer una solución no existente ni viable, es algo en lo que fácilmente podría incurrirse, sin embargo, el jerarca de larga trayectoria fue franco y contestó: “No estamos manejando ningún plan b. No es fácil pensar en un plan b, una contratación de otra empresa para la supervisión conlleva por lo menos un año”.

9. Incorporar mensajes clave
Si la solución tiene un único camino, reforzar cuál es ese camino, para que no queden dudas, era clave: “Estamos hablando de una obra muy especializada en donde ha habido una supervisión de muy buena calidad y lo lógico es que esa supervisión tenga continuidad”.

10. Mostrar liderazgo y compromiso
“Mi expectativa la formo en torno a mi experiencia con el manejo de esta situación en particular” es una respuesta donde enfatiza su conocimiento del tema, pero además asumir la responsabilidad, lo cual lo hace ver como un verdadero líder: “Yo soy el ministro y como tal yo tengo la responsabilidad de toda la institución. Yo soy el jerarca y no voy a rehuir cualquier responsabilidad que, como tal, tenga”.

Fuentes:
https://www.nacion.com/el-pais/infraestructura/rodolfo-mendez-sobre-suspension-de-labores-en/BIXYJ5PFWBFSBOEDFMFBHBWKSI/story/

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